El origen de nuestras expresiones

HaunteR

Os voy a poner “a huevo” que conozcáis la etimología de nuestras expresiones. En una sociedad donde la gente “es más tonta que Abundio” y que apenas se interesa por sus orígenes, con éste post descubriréis en un “santiamén” por qué las decimos “sin que deis palos de ciego” buscando por otros sitios. No pretendo que seais “más listos que Lepe“, pero si que no os “quedéis en la luna de Valencia” si alguien os pregunta alguna vez. Espero que os guste el artículo, que a lo mejor debí poner antes: “a buenas horas mangas verdes“. Pero aquí lo tenéis, sin pretensión alguna de “daros el tostón“.

· De higos a brevas: se dice porque el tipo de higuera breval, da primero brevas, y cuando se acaban éstas, al poco tiempo da higos. Habiendo entonces un largo periodo de tiempo entre los higos y las brevas de la cosecha siguiente.

· ¿Qué tienen que ver los cojones para comer trigo?: cuenta el saber popular de los pastores de Boadilla del Camino, en Palencia, que estaba un pastor con sus ovejas en el campo cerca de un trigo verde ya espiagado, y pasó por allí el dueño del trigal, que, viendo que el burro que llevaba el pastor estaba destrozando su sembrado con sus bocados, increpó al pastor en estos términos: “pero ¿es que no ve usted que el burro está comiendo en mi trigo?” a lo que respondió compresivo el pastor: ” Pero ¿es que no ve usted que el burro está entero?”. El dueño del trigal, fuera de si, no sabiendo qué contestar, estalló: y “¿qué tienen que ver los cojones para comer trigo?”

· Hinchársele a uno las narices: cuando alguien se enfada o está alterado, abre las aletas de las narices más de lo habitual. Los artistas antiguos, cuando querían representar a una figura muy enfadada, lo pintaban con las aletas nasalaes muy abiertas. Es más, el “coger hincha a alguien” procede a su vez de esta expresion: hinchársele las narices.

· Poner los puntos sobre las íes: cuando entre los copistas se adoptaron los caracteres góticos en la escritura, era fácil confundir dos íes seguidas con una u, para evitarlo acordaron poner sobre las dos íes una tilde; pronto esta costumbre se extendió a la i sencilla. Pero a principios del siglo XVI apareció la costumbre, por algunos copistas, de poner puntos sobre las íes sin más, en lugar de los acentos o tildes que se venían poniendo. Este cambió les pareció demasiado detallista a la mayoría, de ahí el dicho.

· Ser más listo que Lepe: procede de Don Pedro de Lepe y Dirantes, obismo de Calahorra y La Calzada. Fue un hombre de gran cultura y gran inteligencia. Escribió diversos libros, por lo que aparece citado en el Diccionario de Autoridades de la Lengua (1732)

· Quedarse en la luna de Valencia: El Diccionario de Autoridades de la Lengua comenta el giro “dejar a la luna” con el significado de dejar a una persona en blanco, sin dinero, tal vez por alusión a quedarse al sereno pasando la noche, sin conseguir lo que se pretendía, desamparado y con riesgo de ser asaltado por los ladrones. El situar dicha luna en Valencia ha dado pie a diversas “teorías”: la forma semicircular de media luna que tenían las murallas de Valencia. Para otros se refiere a la playa, que tiene dicha forma, en la que quedaban los barcos a los que no se permitía atracar en el puerto. Otros, a la forma que tenían los bancos de fuera de las murallas valencianas donde se quedaba a dormir que no llegaba a tiempo para entrar en la ciudad.

· ¡Naranjas de la China!: el dicho procede de la creencia popilar de que la naranja de la China, que es una variedad con piel lisa y delgada, era algo fantástico, exótico, dificil de alcanzar.

· Tocarte la negra: el color blanco siempre representaba la buena suerta, el negro era sinónimo de mala suerte. En la antiguedad se utilizaron bolas blancas y negras para decidir la condena o el indulto de un acusado. También se cita su origen a Las Parcas, las tres hermanas hilanderas, diosas del destino en la mitología griega, sostenían y tejían el hilo de la vida y lo hacían con lana blanca o negra, dependiendo de la fortuna de la persona.

· Dar la matraca: la matraca era un instrumento de madera que producía un ruido muy molesto. Se utilizaba en muchos conventos para llamar a maitines y en muchos pueblos todavía hoy se emplea durante Semana Santa para anunciar actos religiosos.

· ¡Que te den morcilla!: esta expresión se refiere a una costumbre que existía en muchas ciudades en las que la rabia o hidrofobia era una preocupante amenaza por las frecuentes epidemias de esta enfermedad, transmitida principalmente por los perros, abandonados en las calles de dichas ciudades. Las autoridades sanitarias, para librarse de estos perros, utilizaban un método tan eficaz como cruel: envenenaban morcillas u otros embutidos con estrictina.

· Dar palos de ciego: la frase alude a una antigua costumbre de Castilla y León, Navarra y Aragón, que consistía en soltar varios cerdos en una plaza o lugar cerrados, para que fuesen perseguidos por varios ciegos que en su afán de matar a los ciegos para llevarselos como premio los “cosían” a garrotazos.

· A todo trapo: tiene origen en el argot marinero, cuando querían ir a mayor velocidad soltaban toda la vela, todo el trapo.

· Quién fue a Sevilla perdió su silla: esta frase tiene su origen en el hecho histórico ocurrido en el siglo XV, durante el reinado del rey Enrique IV de Trastámara. Los Fonseca, familia noble de origen portugués, fueron muy influyentes desde los cargos eclesiásticos a lo largo de los siglos XV y XVI, responsabilidades eclesiásticas que no fueron óbice para tener una grán descendencia. Varios de estos personajes se llamaban Alonso, nombre muy común en la familia. Siendo Alonso de Fonseca (1473) personaje muy influyente en la corte del rey Enrique IV y arzovispo de Sevilla, su sobrino del mismo nombre y apellido fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela, a donde fue a tomar posesión de su arzovispado. Allí, el joven sobrino de Alonso de Fonseca se encontró con un arzovispado involucrado en los grandes conflictos que afectaban el reino de Galicia. Al no poder dominar la situación, recurrió a su tío, y de mutuo acuerdo decidieron intercambiarse durante un tiempo la diócesis; una vez que Alonso de Fonseca tío solucionó los conflictos de la diócesis compostelana, volvió a Sevilla como había acordado con su sobrino: pero el incapaz y ambicioso sobrino se negó a devolverle su silla arzovispal.

· A huevo: hubo un tiempo en que los huevos tenían un precio tan bajo, valían tan poco, que así como lo muy valiso se decía que estaba a precio de oro, lo que costaba poco o muy poco se comentaba que estaba “a huevo”.

· Santiamen: la expresión procede de la unión de las dos últimas palabras que se decían en latín al santiguarse: In nomine Patriset Filii, et Spiritus Sancti. Amen, que traducido dice: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo. Amen. Era la forma de rezar de los que tenían mucha prisa.

· Más tonto que Abundio - tonto de capirote: Abundio es un personaje arquetípico de la necedad y de la idiotez; la frase completa es: Más tonto que Abundio que iba a vendimiar y se llevaba uvas de postre. El capirote puntiagudo, que se ponen los nazarenos, que era el que ponían a los condenados por la Inquisición; pero tambien era el gorro que se ponían en las fiestas y teatros a los que hacían el papel de graciosos o tontos.

· ¡A buenas horas mangas verdes!: Su origen se sitúa en el cuerpo de policía rural creada por los Reyes Católicos a finales del siglo XV llamado la Santa Hermandad. La Santa Hermandad perseguía todo tipo de delitos, pero principalmente los relacionados con la fe en relación directa con la Inquisición. Sus miembros vestían unas casacas con mangas verdes y no se caracterizaban precisamente por su puntualidad. También se dice que este dicho proviene de la Guardia Urbana creada en el siglo XIX por el Sr. Conde de Romanones y llamados los componentes de la misma por extensión “Romanones” que llevaban un uniforme compuesto de guerrera cruzada y pantalón en color azul marino con las bocamangas de la guerrera en verde, tocados de gorro colonial igual al que aún usan los policías ingleses, y armados con un gran sable a la cintura. Aun en las representaciones de la zarzuela ” La Verbena de la Paloma ” se ve a dos guardias como los descritos. Era típico que en los momentos de alteraciones del orden público tardaban mucho más de lo normal en acudir a los requerimientos de la autoridad.

· Dar el tostón: “tostón” significa entre otras cosas: trozo de pan frito o tostado con el que se acompañaban algunos platos, lo que en algunas zonas llaman picatoste. El tostón es dificil de masticar por su dureza, también suele ser pesada su digestión.

Si queréis saber el origen de alguna expresión en particular preguntarlo en los comentarios, o mandándonos un mail a moonlanding[nospam]@moonlanding.es y responderemos en una segunda entrega.

Fuentes: del libro: “Abecedario de dichos y frases hechas” de Guillermo Suazo Edit: EDAF y de Wikipedia.

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5 Comentarios to “El origen de nuestras expresiones”

  • issoca Says:

    Quisiera saber de donde procede la expresión ” de donde vienes?? manzanas traigo, a cuanto las vendes? coloradas son

  • Pepe Says:

    Creo que se utiliza para indicar una situación en la que la persona preguntada responde de todo menos lo que se le pregunta, quedandose el encuestador sin contestar.

  • Esther Says:

    Hola! me gustaría saber el origen de la expresión “no me calientes los cascos”. gracias!!!

  • Javier Says:

    No me queda claro lo de “palos de ciego” ¿Por qué le daban palazos a los ciegos?

    Tampoco lo de “Quien fue a Sevilla….” ¿Pero no se fue a Santiago de Compostela y volvió a Sevilla? o fue al revés… no entiendo nada me parece que te lo estás inventado todo

  • Javier Says:

    Perdón, no querían darle palos a los ciegos…….!Querían matarlos!!!!

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