Desde hace varios años se ha aceptado la teoría de que la mayoría de las galaxías giran alrededor de un macroagujero negro, y este también es el caso de nuestra galaxía, la Vía Láctea. Gracias al proyecto GigaGalaxy Zoom, consistente en la captación de macrofotografías desde telescopios terrestres en lugares privilegiados, se han realizado tomas durante dos años (entre ellos el observatorio español de las Islas Canarias). Dichas fotografías se han unido para crear estos “mapas” fidedignos que recogen la inmensidad del sistema en el que nos encontramos, desde su centro, el agujero negro, hasta sus extremos, gracias a la localización de la Tierra en la galaxía: uno de sus brazos (o cadenas).
Para la toma de las imágenes se han utilizado diversas técnicas y filtros, superponiendo imágenes, hasta conseguir la apariencia real de cada elemento. La siguiente imagen, que nos muestra el centro de la galaxia, está compuesta por 1200 fotografías realizadas con un tiempo de exposición de mas de 200 horas. Para los que no estén “puestos” en el mundo de la fotografía, la exposición consiste en mantener el objetivo de la camara abierta para captar la mayor cantidad de luz posible.
En el mundo animal el abanico de venenos es muy extenso, y cada uno actua de una manera. Los hay que coagulan la sangre de la víctima, que provocan paros cardiacos, que paralizan el cuerpo, que infestan heridas, etc. Pero hay un arma biológica que va mas allá de todo esto: la picadura de la avispa esmeralda que convierte a sus víctimas en zombies
La avispa Esmeralda (ampulex compressa)característica de ambientes tropicales, no pica a las personas, ni a sus enemigos, sino a los huespedes de sus larvas: las cucarachas. Le inocula primero un veneno que ralentiza a la cucaracha, tras ello, con una precisión de cirujano, inyecta su agijón directamente en el cerebro con el cual la cucaracha queda paralizada pero capaz de movimientos automáticos. La avispa arrasta a la cucaracha a un nido donde introduce sus larvas dentro de la cucaracha zombie y la encierra en su nido improvisado. La cucaracha está viva cuando la larva comienza a comérsela por dentro, días más tarde, una nueva avispa está preparada para seguir con tan escabrosa labor.
Wim Delvoye es un peculiar artista Belga cuyas obras forman parte de un equilibrio entre el arte y lo grosero. No limitándose a un sólo ámbito de creación, su producción toca desde la escultura a la pintura, pasando por la mecánica y el tatuaje. Todos sus trabajos tienen algo distintivo y original que los hace memorables: vidrieras decoradas con radiografías, armarios de principios de siglo que contienen cd’s de porcelana, una máquina de 7 toneladas que emula el sistema digestivo humano, es decir, una máquina que come y que…
La máquina, bautizada como Cloaca y situada en el Casino de Luxemburgo, recrea todos los procesos de nuestro sistema digestivo, jugos gástricos y absorción de nutrientes incluida, hasta su fin como bosta. Una compleja obra de ingeniería que nos demuestra la eficiencia espacial de nuestro sistema digestivo. Podéis ver la máquina en el siguiente video:
Habíamos hablado ya sobre el camuflaje de los animales, en especial de la capacidad de los pulpos para mimetizarse con el entorno y la inteligencia de los mismos para salir airoso de situaciones desfavorables. Hoy volvemos a dedicarle unas lineas a estos animales, pero aportando una nueva especie que deja pequeña a toda habilidad anteriormente comentada: el pulpo imitador.
Tambien conocido como Thaumoctopus mimicus,no sólo tiene la capacidad de cambiar su piel de color, sino de imitar el comportamiento y aspecto de otros animales de su entorno. Se le han contando al menos 15 actuaciones. Entre ellas, imita a serpientes marinas, escondiendo seis de sus tentáculos bajo tierra y cambiando su piel de color, a cangrejos, a peces venenosos llegando a nadar igual que ellos y otro tipo de comportamientos a los que aun no se les ha atribuido simil (corriendo sobre dos patas como un pavo).